Llevo tiempo queriendo traerte una camiseta especial. Pueden decírtelo mis amigas, con las que he trabajado por encontrar esa voz que teníamos y no podíamos encontrar. Quería una camiseta que fuese un grito para nosotras, que mostrase lo que sentimos, que pudiesemos decir con orgullo, con ganas.

Un grito que soltar al mundo, pero sobretodo que soltarnos a nosotras. Que nos hiciese sentir mejor, con menos miedo, más valientes, más poderosas, más seguras de nosotras mismas, de nuestras decisiones.

Y estoy feliz, porque al final lo encontré.

Sorry, I’m not sorry; que quiere decir Lo siento, pero no lo siento. Es algo que tenemos que decir más. Porque tienes que dejar de pedir perdón, tienes que dejar de machacarte, de esconderte por lo que dirán. Tienes que ser más libre, más tú, más sincera contigo misma.

Así que lo siento, pero no lo siento; esto es lo que hay.

Y si aún necesitas razones para lucir esta camiseta y para dejar de pedir perdón, aqui tienes una lista:

  • Te preocupas demasiado de los sentimientos de los demás, y poco de los tuyos. Está bien no querer herir los sentimientos de los demás, pero mal si para ello hieres los tuyos. Deja de disculparte si no has hecho nada mal.
  • Tu opinión también es válida, y también tus necesidades. Así que deja de pedir perdón por lo que quieres, lo que sientes, lo que necesites. Está bien cuidarse a una misma
  • No quieres conflictos, y por eso prefieres pedir perdón antes que discutir. Querida, discutir es sano, poner en valor tus opiniones, compartir tus ideas y defenderlas. Deja de pedir perdón sólo por acabar una discusión.
  • Te falta confianza en ti y tus ideas. Pero, ¿por qué iban a ser erróneas? A veces asumimos que nuestras opiniones están equivocadas y pedimos perdón por ellas, cuando en realidad es que tenemos falta de confianza, y nuestras opiniones son tan válidas como las de cualquier otra persona; solo que quizá diferentes. Y no hay que disculparse por ello.
  • El miedo puede ser la razón final por la que a veces nos disculpamos sin razón, sin tener que hacerlo. Por el miedo a perder una relación, a que se estropee, a que tengan una percepción mala de nosotros sólo por tener una opinión diferente.

 ¡Y todo esto se acabó!

 

Pero no sólo tienes que dejar de pedir perdón a otros, sino a ti misma. Date más crédito, quiérete más, sé más sincera contigo… Deja de pedirte perdón, porque está bien lo que piensas, lo que sientes, lo que quieres.

Es por eso que diseñé esta camiseta. Para que sea tu pequeño Pepito Grillo. Yo es ponérmela, y sentirme mucho mejor, más fuerte, más sincera, más valiente… ¡y quiero que sientas eso mismo tú también!

Si quieres tu camiseta, puedes encontrarla aquí: Camiseta Sorry I’m not Sorry

¡Nos vemos pronto!

x Ester

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